Parte 2:   CAMBIO CLIMATICO Y CALENTAMIENTO GLOBAL

Parte 2: CAMBIO CLIMATICO Y CALENTAMIENTO GLOBAL

Por Étienne Erice: La crisis climática actual ha sido estudiada largamente por la academia y por lo mejor de la ciencia contemporánea, el foro del IPCC con sus numerosos informes (1), entre otros.

Estos estudios indican que la crisis climática actual, que afecta a la dinámica del clima, se expresa actualmente en un calentamiento global del planeta, debido a la emisión de gases de efecto invernadero.

En un Informe especial del IPCC, año 2019 (2), sobre los impactos del calentamiento global, originado en correlación y de acuerdo, a las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero.

Se estima que las actividades humanas han causado este calentamiento global de aproximadamente 1,0 °C, hasta ahora, con respecto a los niveles preindustriales (3), con un rango probable de 0,8 °C a 1,2 °C. Pero es probable que el calentamiento global llegue a 1,5 °C entre 2030, y 2052.

Las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero deben reducirse un 7,6% cada año entre 2020 y 2030 para cumplir el objetivo del Acuerdo de París de que el calentamiento global se sitúe en 1,5ºC con respecto a la era preindustrial, lo que significa quintuplicar los esfuerzos actuales, ya que los actuales compromisos climáticos de los países implican un incremento de 3,2ºC, con sus consiguientes “impactos climáticos destructivos”. De acuerdo, a los modelos climáticos actuales. Los cuales están siendo revisados en 2020, por ser demasiado optimistas.

Lamentablemente, el calentamiento causado por las emisiones antropogénicas desde el período preindustrial hasta la actualidad durará de siglos a milenios, debido a la persistencia de varios de ellos, (ver tabla N°1), y seguirán causando cambios a largo plazo en la biosfera y sobre el sistema climático, un aumento del nivel del mar, y acompañados de impactos asociados a las comunidades humanas con toda seguridad.

Estos riesgos dependen de la magnitud y el ritmo del calentamiento, la ubicación geográfica y los niveles de desarrollo y vulnerabilidad, así como de las opciones de adaptación y mitigación que se elijan y de la rapidez en su implementacion.

Ya se han observado impactos en los sistemas naturales y humanos, como consecuencia del calentamiento global. Muchos ecosistemas terrestres, oceánicos y algunos de los servicios eco-sistémicos que proveen ya han cambiado debido al calentamiento global.

Con más precisión, este calentamiento de la atmosfera terrestre es debido a los gases de efecto invernadero. Y Se denomina efecto invernadero al fenómeno por el cual determinados gases, que son componentes de la atmósfera planetaria, retienen parte de la energía que el suelo emite por haber sido calentado por la radiación solar.

Para entender con más detalle, la composición de estos gases, que según el Protocolo de Kioto (4), contribuyen al efecto invernadero, y son los siguientes:

Dióxido de carbono (CO2), Metano (CH4), Óxido nitroso (N2O), Hidrofluorocarbonos (HFC), Perfluorocarbonos (PFC), Hexafluoruro de azufre (SF6) de la industria eléctrica, etc.

Tal como se muestra en La figura N°1.

 

 

Figura 1: Gases de efecto invernadero en la atmosfera, en EEUU 2017. (5)

 

Como se puede ver el dióxido de carbono es el principal gas de efecto invernadero, si bien estos gases tienen potencial de generar un aumento de la temperatura, no tienen el mismo efecto unos y otros, el metano es 23 veces más potente como gas de efecto invernadero que el CO2, afortunadamente tiene una sobrevida en la atmósfera de 12 años.

En la Tabla 1, se muestra el potencial de calentamiento global de los distintos gases de efecto invernadero considerados, y su persistencia en la atmósfera terrestre.

Mas explícitamente nos muestra el potencial de calentamiento en la atmósfera (GWP), y el tiempo que el gas perdura en la atmósfera (en años).

 

Tabla 1: Potencial de calentamiento Global (GWP), Y tiempo de persistencia (Años).

 

Sin embargo, a pesar de las pruebas abrumadoras sobre el cambio climático, sus conclusiones han sido resistidas por las elites de las principales naciones más poderosas del planeta (6), más bien por intereses económicos y electoralistas de corto plazo. Estos líderes hacen cálculos con una mentalidad lineal, si bien este fenómeno tiene el potencial de manifestarse exponencialmente. Todo esto, está llevando un segmento de la inteligencia de la elite mundial capitalista, a cometer un error de cálculo de carácter potencialmente catastrófico y terminal, solo por mantener un poco más de tiempo sus estilos de vida (7) y privilegios. El principal obstáculo y resistencia para abordar urgentes soluciones es la naturaleza capitalista, y crecimiento al infinito, del actual sistema económico, que no los deja ver el desastre o colisión que es este tren desbocado y sin frenos, y que termine precipitándose al fondo del abismo (8).

Las principales fuentes de emisión de gases de efecto invernadero, son debido a la actividad humana, de la industria, ganadería (de la carne), y la industria automotriz. En este resumen, las actividades que más gases generan, sus consecuencias y derivados son las siguientes:

  • La combustión del carbón, el petróleo, el gas que produce dióxido de carbono y óxido nitroso.
  • La desforestación, tala de selvas tropicales: Los árboles absorben CO2 de la atmósfera, y de ese modo ayudan a regular el clima. Si se cortan ese efecto beneficioso se pierde, y el carbono almacenado en los árboles se libera en la atmósfera y aumenta el efecto invernadero.
  • El desarrollo de la ganadería: Las vacas y las ovejas producen gran cantidad de metano durante la digestión.
  • Los fertilizantes con nitrógeno producen emisiones de óxido nitroso.

 

También, los gases fluorados causan un potente efecto de calentamiento, hasta 23.000 veces superior al producido por el CO2. Afortunadamente estos gases se emiten en cantidades más pequeñas, la legislación europea prevé su eliminación progresiva, no así en otras regiones del planeta.

En la figura 2, se muestran las principales fuentes de gases de efecto invernadero de la actividad humana.

 

Figura 2: Principales fuentes de gases de efecto invernadero por sector

Para el caso de la unión europea la distribución es la mostrada en la figura 3.

 

Figura 3: Distribución por sectores de las emisiones de gases de efecto invernadero en la Unión Europea en 2016. Fuente: European Environment Agency.

Si bien es cierto, ha habido estudios para determinar otras posibles fuentes sobre el calentamiento atmosférico planetario, y que sean atribuibles a condiciones externas, no humanas, por ejemplo de origen solar, de precesiones terrestres, volcánicas, o nubes de gases extrasolares etc., pero los modelos e investigaciones indican que son definitivamente provocadas por la actividad antrópica de la civilización humana moderna, que comenzó con la quema de combustibles fósiles, al comienzo de la revolución industrial, y en los albores del aceleramiento de la actividad económica desplegada por el capitalismo primitivo hace 200 años (9).

La investigación del cambio climático desarrollados mediante el método científico, sus resultados y las evidencias de la actividad humana son abrumadoras, algunos ejemplos y pruebas están basados en análisis de las capas profundas de hielo en los polos, y en los glaciares más antiguos, en los cuales se ha escudriñado en las burbujas de aire y sus componentes capturados por el hielo durante siglos y milenios, y permiten hacer comparaciones con la atmosfera actual, estos testigos de hielo, obtenidos por décadas por el reconocido paleoclimatólogo Lonnie Thompson (10). Además, el carbono fijado en los árboles, los sedimentos de pantanos, turberas, y en la tundra. etc. Las pruebas son definitivas.

Existen, otros fenómenos poco estudiados, tales como, la aparición y ebullición de los reservorios de metano en la tundra ártica, o la amenaza latente de los hidratos de carbono (11), frente a las costas sudamericanas, el llamado peligro del fusil de clatratos (12), los mega incendios del Amazonas, y Australia, etc. Pueden retroalimentar y generar un efecto de acumulación rápida de gases de efecto invernadero, generando una subida brusca de la temperatura media global, con consecuencias nefastas para la vida en el planeta.

La biota no podría adaptarse a los cambios tan rápidos de las condiciones de su entorno natural, aumentando las tasas de extinción masivas de la vida en la tierra.

Los efectos en las comunidades humanas serían inmediatos y nocivos, encontrándonos súbitamente en un mundo más cálido, sin esperarlo podríamos convertirnos en refugiados climáticos en otros países. Sumando a que los fenómenos atmosféricos extremos (como los grandes huracanes, tifones, ciclones, etc.) serían más frecuentes y destructivos.

Una extrapolación del descontrol del fenómeno de calentamiento global, la hace el ambientalista Mark Lynas (13), en su libro, investiga y documenta las previsiones de los científicos, según las cuales, se proyectan, durante este siglo el aumento de entre uno y seis grados de las temperaturas globales, y en caso de suceder tendrá unos efectos devastadores. Grado a grado, capítulo a capítulo, Lynas nos conduce a través de los seis estadios del calentamiento global y nos lanza una advertencia: o actuamos de inmediato o nos enfrentaremos a la extinción masiva.

Entre los efectos negativos que la subida de temperatura tendría sobre la Tierra, Mark Lynas nos explica por ejemplo el peligro de las retroalimentaciones positivas: lo que se produce cuando algo empieza y después se alimenta a sí mismo, bien infinitamente hasta que el sistema se colapsa. Por ejemplo, cuando las temperaturas suben por encima de un umbral, las plantas en vez de absorber CO2 lo emiten, aumentando así la concentración de este gas de efecto invernadero en el ambiente, lo cual a su vez agudiza el calentamiento, escribe.

“Marginadas y aisladas en hábitats naturales cada vez menores a causa de la expansión constante de las zonas de influencia humana, las especies salvajes más vulnerables no podrán adaptarse a los cambios de temperatura mediante migraciones o alteraciones de su comportamiento, nadie puede decir que las picas, las proteas y las ranas arlequín sean esenciales para la prosperidad económica global. Su valor es intrínseco, no financiero. Pero esto no impedirá que el mundo sea un lugar mucho más pobre cuando se hayan ido”.

Concluye Lynas, “Hasta donde nosotros sabemos, este es el único planeta de todo el universo que ha sido capaz de invocar a la vida en todo su esplendor y variedad. Cortar esta flor intencionadamente constituye un crimen, sin ninguna duda, uno más atroz que el genocidio más cruel o la guerra más destructiva. Si cada persona es igual de valiosa, cada especie lo es incluso más. No hay excusas, creo yo, para la colaboración en un crimen como este”.

 

El estado actual de la lucha contra el cambio climático, está representado en, La Conferencia de las Partes número 25, de la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, se reunió entre el 3 y el 15 de diciembre del 2019. Esta última fecha no estaba prevista, pues duró dos días más de lo planificado. Aunque el país organizador fue Chile, la COP25 se llevó a cabo en Madrid.

Tras varios intentos de negociación, los resultados de la COP25 son débiles, la falta de acuerdo entre los Gobiernos y la comunidad científica respecto a la urgencia de actuar ante la actual crisis climática.

Los resultados de esta cumbre fueron pobres y pueden considerarse un fracaso, solo 84 países se comprometieran a mostrar programas estrictos para el recorte de emisiones en 2020. Entre los países que demostraron un interés se encuentra Alemania, Reino Unido, Francia y España.

Sin embargo, los grandes responsables de las emisiones, Estados Unidos, China, Rusia e India, no dieron señales de compromiso ante este objetivo.

Cabe destacar que la ONU advirtió que deben multiplicarse por cinco los esfuerzos globales si se quiere lograr que el aumento de la temperatura se quede por debajo de los 1.5 °C y multiplicarse por tres si ese incremento no supere los 2 °C. A pesar, que esta es una de las metas del Acuerdo de París, la ONU calcula que de acuerdo a los planes y acuerdos hasta ahora presentados, los modelos indican que llevarán a un incremento de a 3.2 °C de calentamiento sobre la media.

 

 

REFERENCIAS:

(1): www.ipcc.ch/. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC) es el órgano de las Naciones Unidas encargado de evaluar los conocimientos científicos relativos al cambio climático.

(2) Informe especial del IPCC (2019), sobre los impactos del calentamiento global de 1,5ºC, con respecto a los niveles preindustriales y las trayectorias correspondientes que deberían seguir las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero, en el contexto del reforzamiento de la respuesta mundial a la amenaza del cambio climático, el desarrollo sostenible y los esfuerzos por erradicar la pobreza.

(3) Línea base de temperatura preindustrial. El registro de temperaturas muestra las fluctuaciones de la temperatura de la atmósfera y de los océanos a través de varios tramos de tiempo. La información más detallada existente comienza en 1850, cuando empiezan los registros metódicos de termometría.

(4) El Protocolo de Kioto​ es un protocolo de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC), y un acuerdo internacional que tiene por objetivo reducir las emisiones de seis gases de efecto invernadero que causan el calentamiento global. Los gases son el dióxido de carbono (CO2), el metano (CH4), el óxido nitroso (N2O), y los otros tres son tipos de gases industriales fluorados: los hidrofluorocarbonos (HFC), los perfluorocarbonos (PFC) y el hexafluoruro de azufre (SF6). En el protocolo se acordó una reducción de al menos un 5 %, de las emisiones de estos gases en 2008-2012 en comparación con las emisiones de 1990. Esto no significa que cada país se comprometía a reducir sus emisiones de gases regulados en un 5 % como mínimo, este es un porcentaje correspondiente a un compromiso global y cada país suscribiente del protocolo tenía sus propios compromisos de reducción de emisiones. El protocolo fue adoptado el 11 de diciembre de 1997 en Kioto, Japón, pero no entró en vigor hasta el 16 de febrero de 2005. En noviembre de 2009 eran 187 los estados que lo habían ratificado. Estados Unidos, que era cuando se firmó el protocolo el mayor emisor de gases de invernadero (desde 2005 lo es China), nunca lo ratificó. La decimoctava Conferencia de las Partes (COP 18) sobre cambio climático ratificó el segundo periodo de vigencia del Protocolo de Kioto desde el 1 de enero de 2013 hasta el 31 de diciembre de 2020. Sin embargo, este proceso denotó un débil compromiso de los países industrializados, tales como Estados Unidos, Rusia, y Canadá, los cuales decidieron no respaldar la prórroga. Para el año 2020, cuando finaliza la vigencia del Protocolo de Kioto aplicara el acuerdo de París. El Acuerdo de París es un acuerdo dentro del marco de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático que establece medidas para la reducción de las emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) a través de la mitigación, adaptación y resiliencia de los ecosistemas a efectos del Calentamiento Global, su aplicabilidad sería para el año 2020, cuando finaliza la vigencia del Protocolo de Kioto. El acuerdo fue negociado durante la XXI Conferencia sobre Cambio Climático (COP 21) por los 195 países miembros, adoptado el 12 de diciembre de 2015 y abierto para firma el 22 de abril de 2016 para celebrar el Día de la Tierra. Hasta el 3 de noviembre de 2016 este instrumento internacional había sido firmado por 97 partes,​ lo cual comprende 96 países firmantes individualmente y la Unión Europea, la cual ratificó el acuerdo el 5 de octubre de 2016. De esta manera se cumplió la condición para la entrada en vigor del acuerdo (Artículo 21,1) al ser ratificado por más de 55 partes que suman más del 55 por ciento de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.

El 1 de junio de 2017, el presidente Donald Trump anunció la retirada de Estados Unidos de este acuerdo, dadas sus promesas de campaña en pro de los intereses económicos de la nación. Todos los demás países del mundo reiteraron su compromiso y comunicaron que no se iban a retirar del acuerdo, aunque Estados Unidos lo hiciese. Los países latinoamericanos que más se habían involucrado en la consecución de los objetivos fijados en el acuerdo expresaron su preocupación por la reducción de transferencia de tecnología y financiación internacional que supondría la retirada de Estados Unidos para su proceso de transición energética.

(5): https://espanol.epa.gov/la-energia-y-el-medioambiente/descripcion-general-de-los-gases-de-efecto-invernadero.

(6): Trump, y Bolsonaro; https://www.eldiario.es/sociedad/Bolsonaro-Trump-lucha-cambio-climatico.

(7): Discursos de G.W. Bush, 2001.

(8): Jorge Riechmann; ¿Problemas con los frenos de emergencia?.

(9): En la actualidad el capitalismo contemporáneo, además de industrial, es financiero y especulativo.

(10): Lonnie Thompson es un paleo-climatologo, profesor universitario en la Facultad de Ciencias de la Tierra en la Universidad Estatal de Ohio. Ha logrado un reconocimiento mundial por su perforación y análisis de núcleos de hielo de glaciares de montaña y casquetes de hielo en las regiones tropicales y subtropicales del mundo. Él y su esposa, Ellen Mosley-Thompson , dirigen el grupo de investigación de paleoclimatología del núcleo de hielo en el Centro de Investigación Polar Byrd.

(11): Hidratos de metano, es un sólido formado a partir de agua que contiene una gran cantidad de metano dentro de su estructura cristalina. Estos se habrían formado por el arrastre de material vegetal particulado, como aporte a ríos y luego a los océanos. Se han encontrado depósitos extremadamente grandes de clatrato de metano bajo los sedimentos de los fondos oceánicos de la Tierra. La liberación repentina de grandes cantidades de gas natural desde estos depósitos, en un hipotético efecto invernadero descontrolado.

(12): Fusil de Clatratos, La hipótesis del fusil de clatratos es una teoría científica que sostiene que el aumento de la temperatura del mar puede dar lugar a una liberación repentina de metano desde los depósitos de clatrato de metano situados en los fondos oceánicos. Esto provocaría una alteración del medio ambiente de los océanos y la atmósfera de la Tierra, similar a la que pudo acontecer según la teoría de extinción Permiano-Triásico,​ y en el máximo térmico del Paleoceno-Eoceno.

(13): Libro de Mark Lynas, Seis grados. El futuro en un planeta más cálido.

 

 

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