Monocultivos y Mega Incendios Forestales

Monocultivos y Mega Incendios Forestales

Bosque, Monocultivo e Incendios Forestales

 

Para que la reacción de combustión proceda es necesario disponer de tres elementos básicos, combustible, oxígeno y una chispa, si estos tres elementos se mezclan en cantidades y condiciones adecuadas tendremos combustión.

Nuestro país vive cada primavera – verano los efectos de grandes y graves incendios forestales, siguiendo la ruta de la reacción de combustión, disponemos de grandes cantidades de combustible (árboles, maleza, desechos de árboles), oxígeno presente en el aire, por lo que bastará la inconciencia humana (preferentemente), para generar la chispa que da inicio a la reacción.

Un incendio forestal dispone de combustible en el material que conforma un bosque, en el entendido que un bosque es más que un conjunto de árboles y vegetación verde como nos han hecho saber majaderamente por medio de la propaganda oficial, es un ecosistema diverso en el cual las diferentes especies mantiene un equilibrio entre ellas y su hábitat, lo que se traduce en condiciones particulares de humedad, aireación, luminosidad, nutrientes, diversidad de especies, etc.

En nuestro país se mantiene vigente desde el año 1974  el Decreto Ley 701 que busca aumentar notablemente la masa boscosa favoreciendo las plantaciones forestales con bonos y subsidios, se nos dijo que la idea era diversificar la matriz productiva del país, generar empleos de calidad potenciando el sector forestal y de paso apoyar a pequeños, medianos y grandes empresarios del rubro, sin embargo la realidad es diferente y dura, la medida favoreció a dos grandes conglomerados empresariales chilenos quienes han plantado monocultivos exóticos, fundamentalmente pino radiata y eucalipto globulus para abastecer su industria.

La característica de ambas especies es su rápida rotación, lo que permite volúmenes importantes de madera para la industria forestal en tiempos breves, derivando en interesantes retornos económicos para las empresas forestales, sin embargo, no podemos decir lo mismo desde el punto de vista ecológico, toda vez que anteriormente definimos un bosque como un ecosistema diverso y en equilibrio dinámico, y un monocultivo no lo es.

Desde el punto de vista social la industria forestal no se ha convertido en un polo productivo que traiga bienestar a su entorno social, basta con observar lo deprimido del desarrollo de sus entornos en la región para constatar lo anterior.

En el caso particular, los monocultivos de pino radiata y eucalipto globulus presentan la particularidad de generar un entramado denso, alrededor de 1.500 árboles por hectárea, lo que implica muy baja diversidad de especies en el territorio, requieren altos consumos de agua por lo que tienden a secar el territorio de la plantación, la carga de combustible es alta y el equilibrio territorial bajo.

A lo anterior debemos sumar que las forestales han rodeado hasta los límites urbanos con sus plantaciones, lo que impide disponer de una zona de amortiguación que facilite la convivencia humana – monocultivos, sobre todo en minutos de emergencia por fuego como lo hemos visto dramáticamente estos días

 

Mapa de la octava región y plantaciones forestales, en oscuro los monocultivos.

(imagen propiedad de Infor)

Es necesario que abramos un debate respecto de los incendios forestales e intentemos buscar una respuesta que impida las desgracias ocurridas en los mega incendios del 2017 y 2023. No la encontraremos si solo pensamos que es la torpeza humana la que inicia el fuego, o que las condiciones ambientales son propicias para ello, nuestra mirada tiene que ser amplia y de una vez por todas poner sobre la mesa las diversas condiciones y actores que participan en la ocurrencia de mega incendios forestales, los monocultivos, su extensión y la forma de relacionarse con lo urbano son parte de la ecuación, no es posible asegurar que por si los monocultivos son precursores de los incendios forestales, lo que sí es posible asegurar es que aportan las características de baja humedad, carga de combustible, desequilibrio territorial, baja diversidad de especies, lo que implica que una vez iniciado el fuego son responsables de mega incendios forestales y del efecto sobre las poblaciones circundantes.

 

Imagen principal propiedad de Prensa Latina