EL SOBREGIRO ECOLÓGICO DE CHILE

EL SOBREGIRO ECOLÓGICO DE CHILE

Por Jorge Pozo, Editor Gral de Radio Nonguén. – El “sobregiro ecológico” lo podemos definir como una demanda por recursos y servicios naturales mayores a la oferta que puede regenerar el planeta en el lapso de un año, es decir, al llegar a dicho punto los seres humanos hemos consumido la totalidad de los recursos que el planeta puede regenerar en dicho lapso de tiempo, por lo que el consumo siguiente (lo que resta para completar el año), será a costa de degradar la estructura natural del planeta.


Para determinar dicho punto se calcula la cantidad de biocapacidad por persona que habita una sociedad determinada, definida como hectáreas por persona en el país en análisis, y de acuerdo al estilo de vida de dicha sociedad se determina la cantidad de hectáreas que requiere cada persona para soportar su estilo de vida (consumo).

En el caso particular de la sociedad chilena, nuestro estilo de vida (consumo) es soportada por 4,3 hectáreas, sin embargo solo disponemos como territorio nacional de 3,4 hectáreas por persona. Esto implica que consumimos mayor cantidad de recursos naturales que los que la naturaleza de nuestro territorio puede satisfacer anualmente.

Lamentablemente Chile presenta el triste record de ser el primer país de América Latina en agotar su línea de crédito medioambiental, es decir, ayer a mediados de mayo cruzamos el punto de sobregiro ecológico, es decir la renovación de recursos que la naturaleza ligada al territorio de nuestro país puede hacer en un año, la agotamos en algo más de cuatro meses y medio, por lo que todos aquellos recursos naturales que consumamos hasta fin de año son a costa de dañar el planeta.

De acuerdo a esta información si el planeta completo demandara recursos naturales como lo hacemos los chilenos, requeriríamos más de 1,2 Tierras para poder satisfacerlos. Si a esto le sumamos el calentamiento global y el cambio climático asociado a él, nos encontramos en un camino sin retorno respecto de destruir la casa que nos cobija, y lo hacemos sin ningún ánimo de avanzar en la toma de razón y conciencia individual de lo que estamos haciendo, esto hace que inconscientemente demandemos crecientemente recursos naturales, contaminemos y aportemos al aumento de concentración de los gases de efecto invernadero, empujados por el tipo de sociedad consumista e individualista en la cual habitamos y la que no cuestionamos.

La naturaleza hace mucho rato que nos muestra señales de ser incapaz de soportar el estilo depredador de vida que la humanidad ejecuta, no hagamos caso omiso de estas señales, unamos nuestras consciencias y esfuerzos por difundir el drama natural que como humanidad ejecutamos cotidianamente, desarrollemos acciones en las cuales minimicemos el impacto de nuestro estilo de vida sobre el planeta y avancemos hacia una sociedad más humana y menos económica.

Equipo Editorial Radio Nonguén

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