Por DW-TV.

La otra cara de la moneda es que, de acuerdo a los indicadores Gini del Banco Mundial, Chile es uno de los 10 países más desiguales del planeta. La gran revolución social que vive el país ha dejado en evidencia las falencias del sistema político-económico chileno, afectando de golpe la imagen del país en el extranjero.Durante los últimos 30 años, Chile ha construido una imagen a nivel internacional que lo ha catalogado como uno de los países más estables de Latinoamérica. Entre otros aspectos, es también reconocido por una destacada industria vitivinícola, agrícola, pesquera y minera, siendo el principal exportador de cobre del mundo. Los logros conseguidos en cuanto a reducción significativa de la pobreza y el desarrollo económico fueron vistos como un modelo ejemplar para la región.

En los últimos meses, el presidente de Chile, Sebastián Piñera, había adquirido mayor relevancia internacional y mediática tras participar de diversas cumbres internacionales, con autoridades como Emmanuel Macron, Angela Merkel o Theresa May, e incluso fue premiado por su “liderazgo en la lucha contra el cambio climático”. En ese escenario, la Conferencia para el Cambio Climático (COP25) y el Foro de Cooperación Asia-Pacífico (APEC) hubieran sido dos grandes oportunidades para, de algún modo, seguir explotando esa imagen positiva que se tenía del país a nivel global.

Una desigualdad abusiva

No obstante, cada historia tiene su anverso y su reverso. La otra cara de la moneda es que, de acuerdo a los indicadores Gini del Banco Mundial, Chile es uno de los 10 países más desiguales del planeta. La gran revolución social que vive el país ha dejado en evidencia las falencias del sistema político-económico chileno, afectando de golpe la imagen del país en el extranjero. La suspensión de la COP25 y de la APEC se deben “dado a las difíciles circunstancias que ha vivido nuestro país, y que hemos vivido todos los chilenos durante las últimas semanas”, según las palabras del mandatario chileno, dando a entender que el país no tiene las condiciones necesarias para resguardar la seguridad de los visitantes.

“En los últimos quince días el país ha sufrido un cambio interno importante y que ha repercutido en la imagen internacional. Si bien el estándar económico de los chilenos ha subido, hay un sentimiento de desigualdad profunda, que es el único tema del que Chile no se ha hecho cargo: la repartición económica. Mas que cuestionar el modelo económico chileno, es el abuso, la concentración de la riqueza. Es una revolución social, no en materia económica”, agregó Juan Pablo Swett.

El artículo completo en el siguiente enlace de Deutsche Welle:

https://www.dw.com/es/las-dos-caras-de-la-moneda-en-chile-crecimiento-econ%C3%B3mico-vs-desigualdad/a-51076140

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